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Sopa de Arañas

Tormenta de raíces

 Relampaguea la larga raíz de una nube enfurecida. Una tormenta de raíces. Pronto todo será raíz en este territorio de raíces perdidas. Ellas tienen la impetuosidad que les falta a los ciudadanos para romper calles, rocas y silencios. Para emprender búsquedas más allá de la superficie. Todo será raíces. 

(Fuente: Sara Gaviria Piedrahíta)

La noche del espejo

TARDE

Sucio y desde una repisa miraba por el agujero de una gotera. Observaba con claridad a pesar del polvo ese techo de mar donde las aves pilotean. Miraba como si eso pudiera darle esperanza a su cuerpo mutilado en una esquina.

NOCHE

Un reguero de  oscuridad en la ventana, en un rato comenzará a salir el sol, callará este silencio que no se rompe gritando. Esta habitación-sala-cocina recuperará sus tonos grises. Para usted continuará esa sensación de una madrugada que no amanece.

Usted nunca recurará sus tonos, usted nunca ha tenido alguno. Usted y la esperanza idiota en que algún día tendrá esperanza. No, nadie lo mirará  a usted. Nadie se fijará en un simple imitador de la naturaleza. Nadie mirará a quien le muestra su arrugada realidad. Usted, como ellos, es una reproducción más de imágenes que se paran al frente suyo.

AMANECER

El espejo se  cansa de oír su conciencia, respira profundo quebrándose en el intento. Mientras sus pedazos agudos caen disparados sobre la cama de quien está por despertarse y que nunca lo mira para verlo, sino para verse. 

—-

*Escrito un día de espejos rotos. 

* También le puede interesar: Todos somos espejos rotos

 

(Fuente: Sara Gaviria Piedrahíta)

Literatura Hoy: Dedicado a jóvenes pereiranos que escriben. En esta emisión una columna sobre facebook y uno de mis cuentos Transmitido por la Emisora Cultural de Pereira Remigio Antonio Cañarte en una serie de programas especiales de “Leer es mi cuento”. 

Todos somos espejos rotos

EXT.CALLEJÓN NUBLADO.DÍA

Dos guardias conversan.

 

GUARDIA 1

(Preocupado)

GUARDIA 2

GUARDIA 1

GUARDIA 2

GUARDIA 1

GUARDIA 2

Y todos somos espejos rotos

 

     Llega corriendo GUARDIA 3

 

GUARDIA 3

(Agitado)

 

Y antes de terminar de hablar sus pedazos de cuerpos rotos se escurrieron con la lluvia por una calle agrietada.

Todos somos espejos rotos

 

—-

*Escrito un día de espejos rotos. 

*Imágenes en http://www.flickr.com/photos/saragapi/sets/72157632102438287/detail/

Dar con un libro descaradamente mágico. Cerrarlo pronto por miedo a que se termine. Buscarlo bajo la almohada tras una seria decisión de parar hasta el día siguiente. Y entonces leer a toda prisa por un temor –no del todo irracional- a que mañana sea ilegal leer.

♥♥♥

marielysuscincodedos:

Casa editorial La Urbana. 
Lanzamiento del primer libro: Viajes y quenopodios. Cuentos de ciudad
Pereira. Colombia. 2011

♥♥♥

marielysuscincodedos:

Casa editorial La Urbana. 

Lanzamiento del primer libro: Viajes y quenopodios. Cuentos de ciudad

Pereira. Colombia. 2011

Creación y creadores.

Ha llegado el tiempo de amanecer. Que se termine la obra, dijeron los dioses. Sus voces relampaguearon entre las montañas, se unieron a las corrientes de agua, bajaron por los bejucos y saltaron con los venados. Las Palabras que habían ordenado al mundo existir, ahora son el mundo mismo.

Leer más

(Fuente: Sara Gaviria Pidrahíta)

Y la tercera vez… ¡la tercera vez es ésta! Decía, pues, quinientos un millones…
—¿Millones de qué?
El hombre de negocios comprendió que no tenía ninguna esperanza de que lo dejaran en paz. —Millones de esas pequeñas cosas que algunas veces se ven en el cielo.
—¿Moscas?
—¡No, cositas que brillan!
—¿Abejas?
—No. Unas cositas doradas que hacen desvariar a los holgazanes. ¡Yo soy un hombre serio y no tengo tiempo de desvariar!
—¡Ah! ¿Estrellas?
—Eso es. Estrellas.

El Principito A. de Saint - Exupéry  Cap. XIII

La Maldición del Retrato

Monólogo para La Mujer del Retrato

Mi cielo está nublado. El rojo se oscurece. Recuerdo mi dulce vida entre joyas y pieles. Una revista de llena de vanidades y color. Todos rendidos ante mi imagen. Estática, incorruptible. Es cierto, habían imágenes más bellas, quizás.Pero esta boca de rojo vivo, el gorro, las pieles; me hacen inevitable.


Mi cielo no estaba nublado.

El rojo estaba vivo.


Sentía mi aventura desde el sillón de tren en el que alguna vez me abandonaron. a
lcanzaba a ver construcciones y montañas deslizándose por la ventana. Mi vestido de pieles, lleno de esplendor. El rojo de mi boca, inevitable. Yo le arrebataba el sueño a los viajantes bruscos y acelerados. Me tocaban, me miraban, me coquetean a escondidas. Luego me dejaban continuar mi aventura en el sillón tras haberles despertado la ternura entre su búsquedas y afanes fatigados.

 El rojo se fue apagando, el cielo se nubló.


 Ese día llegó un viajante asustado por los días y las deudas, u
no que no llevaba vida de odalisca. Me secuestró para darle calma a sus días rojo podrido.  Me dejó huérfana del resto de la revista ilustrada. Me recortó con dolor. Me marcó un tallito, ayudado de una cierra y durante tres veladas nubladas  me hizo prisionera para siempre.

 El rojo se oscurece.

 Me usó para escapar de sus días nublados por el almacén, el jefe y su familia.Lloraba sonriendo por los atardeceres que nunca más se deslizaron en mi ventana. Con mi sonrisa colgada en la pared vi como olvidó mirarme mientras yo seguía posando para él toda mi belleza.

El tiempo está nublado.
El rojo perdió su vida.
 

Quiero despertar un día gritando “¿Qué me ha sucedido?”
y sentir con agitación que no soy más una lámina. ¡Que soy piel y vida!
¡Cómo envidio sus movimientos intranquilos de esta noche! 
Su sueño me duele. Usted nunca comprenderá esta agonía que me obliga a no ser.

 Días nublados.

Lo maldigo. Qué usted sea prisionero de su habitación. Qué nadie desee verlo nunca más. Que sus días sean manzanas rojo podrido. Qué se tenga que esconder para existir. Su vida será una jaula sin muebles. Sólo quedaré yo para recordarle lo humano que era.

 

Lo maldigo
Lo maldigo, por humillarme con su vida de viajante.
Lo maldigo, desde mi condenada quietud a finalizar esta madrugada con el espectáculo de no reconocerse.

——

*Monólogo para La Mujer del Retrato. || La Metamorfosis, versión libre de la obra de Franz Kafka. || Nefelibatos Teatro. Grupo base UCP.

Sara Gaviria Piedrahíta

“Sobre la mesa había desparramado un muestrario de paños —Samsa era viajante de comercio—, y de la pared colgaba una estampa recientemente recortada de una revista ilustrada y puesta en un marco dorado. La estampa mostraba a una mujer tocada con un gorro de pieles, envuelta en una estola también de pieles, y que, muy erguida, esgrimía un amplio manguito, asimismo de piel, que ocultaba todo su antebrazo.” La Metamorfosis. Franz Kafka. Pág. 1.

Carne podrida

Monólogo para Grete Samsa

Me deshago en un do-re-mi melancólico.

!¿Gregorio, Gregorio?¡

Soy la dulce lamentación del violín.

Gregorio, ¿estás bien? ¿necesitas algo?

Pierdo, me he perdido.

Respóndeme entre el sonido podrido de tu voz tras la puerta.

Mi sollozo violinista se esconde solitario en la habitación

contigua de la derecha.

¿Se sentirá bien mi hermano?¡Carne podrida!

Aún no me termino de vestir. Carne podrida.

¿Huye el Principal? Carne podrida.

Las deudas de antaño. ¡Carne podrida!

¡Ojo Gregorio! Haz hecho huir al principal.

Si tan solo estuviera allí,

sin tanto do-re-mi lloroso,

acercándome lentamente en un ritmo melodioso de dulce sexo.

El principal se hubiera dejado llevar a donde yo quisiera,

olvidaría el susto de verte y hasta las deudas.

Carne podrida.

Un do-re-mi amargo

Mi familia ya no es mi familia

Mi hermano ya no es mi hermano

¿Yo? Yo no soy yo.

Somos carne podrida

“¡Ojo Gregorio!” – lo regañaré siempre

Miren lo que su monstruosidad le ha hecho a mi madre.

Qué regrese ya a su escondrijo de una vez y para siempre.

Qué no salga nunca de ahí.

Yo, solo yo decidiré sobre la vida que ya no tiene, sobre la

vida que ya no es humana.

¡Ojo Gregorio!

Tú regresa a la guarida de monstros

Eres carne podrida

Eres el que devora hasta mis padres.

Eres quién se llevó las palabras de mi hogar.

Eres hilo de baba arrastrándose por las paredes

Eres el sonido amargo del violín que abandoné.

—-

*Monólogo para Grete Samsa. || La Metamorfosis, versión libre de la obra de Franz Kafka. || Nefelibatos Teatro. Grupo base UCP.

Sara Gaviria Piedrahíta

“Solamente la hermana había permanecido unida a Gregorio, y su intención secreta consistía en mandarla el año próximo al conservatorio sin tener en cuenta los grandes gastos que e ello traería consigo y que se compensarían de alguna otra forma, porque ella, al contrario que Gregorio, sentía un gran amor por la música y tocaba el violín de una forma conmovedora” La Metamorfosis. Franz Kafka. Pág. 16.

Fui, pues, al Ángel, pidiéndole que me diera el libro. Y me dijo: Tómalo y devóralo: que llenará de amargura tu vientre, aunque en tu boca será dulce como la miel. Entonces recibí el libro de la mano del Ángel, y lo devoré, y era en mi boca dulce como la miel; pero habiéndolo devorado, quedó mi vientre lleno de amargura (Apocalipsis X 9-10)

Tengo descoloridas las palabras

CUENTO: A alguien que cruza la calle

“Si no fuéramos algo más que individuos aislados, si cada uno de nosotros pudiese realmente ser borrado por completo del mundo por una bala de fusil, no tendría ya sentido alguno relatar historias. ” Hernann Hesse

Tal vez sea esta la única vez que nos veamos, la ideal casualidad de que crucemos la calle al tiempo. Una oportunidad reveladora. Cuando venía hacia acá tropecé con un gato, hablé con un árbol, le pregunté al celador si vio la luna acolchada de anoche. Tal vez tú regaste el chocolate, decidiste no peinarte, recibiste luego una llamada, tal vez una hormiga te habló pero no pusiste cuidado. Sólo llegaste puntual y exacta a esta cita no citada para cruzar la calle conmigo. Exactos los segundos, exactas las horas. No importa, el tiempo es relativo.

Mis cobijas están calientes como esta media mañana de domingo, creo, ese es el día de hoy… domingo. Lo sé porque hace sol, tengo algo de mareo y un buen recuerdo de anoche. Creo que si es domingo. Huele como a las 11:20 am, dos o tres segundos más, o dos o tres horas más. No importa, el tiempo es relativo como todo. Huele a Iglesia, huele a malos programas de TV, huele a formalismo, huele a familia y a vómito de bebé. Huele a pizza rancia entre mis cobijas calientes, definitivamente es domingo..

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(Fuente: botellaperdida.blogspot.com)

Juan Manuel Roca, entre la metáfora y la crítica (Entrevista)

Juan Manuel Roca es poeta, novelista, ensayista y periodista colombiano. Coordinó por 10 años el «Magazín Dominical» de El Espectador. Con el aliento marcado por el surrealismo, habla sobre su «maldita costumbre de vivir».

 

Sus versos, dulces. Sus cuentos, una extensión de su poesía crítica y misteriosa. Sus comentarios, ácidos. En su sangre, la de Luis Vidales. Juan Manuel Roca Vidales presenta a las artes y la cultura como una resistencia espiritual frente al horror.

Critica la banalización de esa cultura, «una suerte de hipnosis en la cual se confunde la cultura con el espectáculo, mezclándose tanto, que si ustedes atienden a la palabra que más se oye en televisión o en la radio es la palabra espectacular, todo es espectacular», dice calificando esta banalización como una ‘anestesia’ que hay cuando se acaba el periodismo crítico de la cultura y se vuelve solamente espectáculo.

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